Estuve casi un mes sin escribir ni siquiera una palabra. Lo tomé como un descanso mental. El año pasado trabajé mucho y corregí infinitas veces una novela que mandé a varios concursos con lamentables resultados. Ni una mención saqué, mucho mejor porque odio las menciones.
También armé un libro de cuentos, no sé qué tal estará. A uno siempre le parece que esta bien hasta que le hacen ver lo contrario. Tiene pocas páginas y los relatos se relacionan entre sí, sería como una novela-cuento. Algunos textos son breves y otros más extensos. Antes de que se acabe el 2012 lo imprimí y se lo di al guru literario y amigo L.L. Lo único que espero es que no me diga que lo escribí con la lapicera metida en el culo.
La idea es usar el blog para soltar la mano, empezar a escribir de nuevo, de a poco, buscando las palabras y sobre todo decidir qué voy a escribir. Por mi cabeza dan vueltas tres ideas.
Primero: novela de iniciación. Un niño de doce años. Ambientada en Tartagal, después de la privatización de YPF. (Me di cuenta que siempre vuelvo al mismo tema, Tartagal y los noventa, la década menemista, el gran sueño argentino). Un padre que se va al sur a buscar trabajo y no vuelve. El chico queda solo, la madre trabaja el día entero, el hermano se la pasa en la casa de la novia. Las patotas, los Leones, Los Calaveras. Cachito Cortez. Alguien sabe que fue de la vida de Cachito? Sigue vivo?. Bueno algo así sería el inicio que escribí. En mi cabeza todavía estoy organizando la estructura y no encuentro claridad. Por eso no sé si seguir o continuar pensando ja.
Segundo: Una crónica, sobre la búsqueda de Facundo Rivera Alegre, el rubio del pasaje. Para esto debería salir de casa y hablar con los familiares, amigos, policías. Escribir sobre una búsqueda que no me llevaría a ningún lado. Es un tema complicado, no soy un militante social pero si lo sería mis consignas se alimentarían del odio que le tengo a De la Sota.
La tercera la cuento en otro post
http://www.youtube.com/watch?v=7-N-isj2YTk