viernes, 8 de noviembre de 2013

Pablo Durio leyó Los Pibes Suicidas y escribió una gran reseña

Este texto lo saqué del siguiente Blog: "En una mesa de Necochea Soy Justin Bieber"

http://enunamesaennecocheasoyjustinbieber.blogspot.com.ar/2013/10/tartagal-is-on-fire.html

Muchas gracias Pablo por la lectura y la reseña. 

martes, 22 de octubre de 2013

Tartagal is on fire*

En 1990 Carlos Menem -fiel a su estilo caudillo celebrity- dijo: “No sé si voy a sacar al país del problema económico. Pero seguro que voy a hacer un país más divertido” y cumplió.
Esa es la cita que abre la segunda parte de Los Pibes Suicidas (Fabio Martinez, editorial Nudista) cuando ya sabemos que sus protagonistas (Martin, el Culón, el Porteño, y la Gringa) podrían haber sido menemistas en sentido estricto: los asfixió la realidad y la impotencia para modificarla, y se volcaron a las fiestas descontroladas y a la cocaína. Las fiestas como intento desesperado de llenar el vacío existencial, las fiestas como última representación de lo que alguna vez fueron, de los años realmente felices; la cocaína como forma de sobrellevar el caos y aturdir el cerebro para hacer sangrar las heridas del pasado. Porque ahora están desencantados. Y Tartagal va a arder.

Tartagal (el lugar principal donde se desarrolla la historia) está a punto de arder. Lo advierte el Porteño en insistentes premoniciones desoídas por los demás, no por imposibles, sino por incomprensibles por capricho y ceguera: ninguno quiere que su ciudad, como todo el país, estalle en llamas. Pero el final está latente desde el principio. Desde el título.

Martín es el protagonista principal y es el único que además de apodo, tiene nombre. Además de nombre tiene pasado, tiene presente (las fiestas, las resacas insoportables, la adicción a la autodestrucción por falta de valentía para saltar de una vez y para siempre desde un puente, ese puente: el puente desde el cual un amigo se mató, el puente donde Martín se sienta a sentir el dolor de todo su cuerpo -que oculta el que siente por dentro y al que no puede matar- y a tirar cigarrillos encendidos para ver cómo bailan con el viento) pero, digámoslo de una vez, no tiene futuro. Tartagal va a arder.

Con el cierre de YPF mucha gente en Tartagal se quedó sin trabajo, muchos pueblos fueron condenados al olvido (una planta rodadora a mi derecha), los trenes dejaron de pasar, el padre de Martín también sufrió la misma injusticia y ahora le reclama a su hijo que haga algo con su vida (alguna vez tuvo una revista hasta que la plata se agotó y todo el mundo se lo recuerda: ¿para cuándo la próxima revista? Para cuando alguien ponga un peso), que no pueden creer que él sea el chico inteligente de buenas notas en el colegio, que por qué mierda no es como su hermano (que aparece por ahí para recordarle a Martín y a todos nosotros como destruyó su vida y no le importa –en realidad sí le importa, pero no puede escapar de ella-). Y Menem lo hizo: “estamos mal, pero vamos bien” (1990).


Los Pibes Suicidas podría ser una crónica de época, pero más se ajusta al concepto de novela generacional, si uno vivió en Tartagal y sufrió el cierre de YPF, si uno sospecha que Martín es el mejor de todos ellos y que por eso se merecía un lugar mejor, si uno puede escuchar Hermética y ver como uno de sus amigos acuchilla a un perro en la primer escena, antes que la historia se desarrolle, como las escenas de un capítulo anterior que anuncian que lo que sigue no será más esperanzador, que no habrá final feliz ni sonrisas, porque al final, todos los sabemos, Tartagal va a arder.

*Escrito para Cualquiera Radio

martes, 15 de octubre de 2013

Un entrevista que no salió

Mi amiga y compañera de la facu Georgina Ricardi me hizo unas preguntas para la revista Matices. No sé porque no salió( en la web no está ) . Pero las subo acá para que las puedan leer.

A las respuestas las contesté a la vuelta de la gira Tartagal-Salta. Mi hijo dormía atrás, yo manejaba por las salinas de Santiago del Estero y Mari escribía en la netbook lo que le dictaba.





Allá lejos y hace un tiempo
Fabio Martínez es más que un treintañero salteño que tuvo la oportunidad de estudiar una carrera universitaria en Córdoba. Fabio Martínez es, antes que nada, un tartagalense que pese a haberse establecido aquí no puede, ni quiere olvidarse de aquello que lo parió. Y le da vueltas al asunto desde hace tiempo. Y se obstina en pegarse a los recuerdos de la adolescencia noventosa en Tartagal, a las caravanas en Moscú (como le llaman por allá a la localidad de General Mosconi) y al recuerdo que le transmitió su padre sobre Campamento Vespucio, otra de las ciudades ypefeñas desmembradas por las políticas privatizadoras del gobierno menemista.

Aquí, una charla con el autor de la novela “Los pibes suicidas”, uno de los últimos títulos publicados por Editorial Nudista.

Sos Comunicador Social y docente pero empezaste a escribir mientras eras estudiante ¿cómo te fuiste haciendo más escritor que periodista?
-Yo venía participando de distintos talleres literarios y había escrito muchos cuentos que al final quedaron olvidados. En el taller que Luciano Lamberti dictaba en Casa 13 por el año 2008, comencé a madurar y a darme cuenta de que escribir era una construcción que necesitaba de mucho tiempo, esfuerzo y confianza. Ese año Lilia Lardone armó la antología de jóvenes narradores y gracias a la sugerencia de Lamberti, un cuento mío formó parte del libro. Fue motivador formar parte de ese libro con escritores que venían desde hacía mucho tiempo y a los que yo admiraba. Al año siguiente Martín Maigua fundó la Editorial Nudista y arrancó con un libro de cuentos de mi autoría “Despiértenme cuando sea de noche”. El año pasado formé parte, junto con Sebastián Pons y Alberto Maiztiegui, de un libro editado por Eduvin titulado “Frutos Extraños”. A fines del 2012 corregimos y le agregamos un cuento a la reedición de “Despiértenme…” y hace muy poco Nudista volvió a publicar un libro mío, esta vez una novela llamada “Los Pibes Suicidas”.

En tu libro anterior decís que no fuiste lector desde temprano ¿qué te despertó la inquietud por la literatura y por escribir?
- Creo que fue la década de los noventa, pero los noventa en Tartagal. Fue una década muy dura para la zona. Con la privatización de YPF mucha gente se quedó sin trabajo y una gran fuente de ingreso de dinero se esfumó. Se cerraron hospitales, escuelas, muchas familias se rompieron, otras se fueron y se instaló una violencia que por lo menos a mí, y sé que a muchos amigos de mi generación también, nos pegó muy duro. Esa opresión tenía que sacarla de alguna forma y en la literatura encontré un canal para hacerlo. Por eso en mis textos siempre hay una referencia hacia Tartagal y fue también por ese motivo que escribí “Los Pibes Suicidas”.

Entonces estás vos en las historias que contás…
-Son puntos de partida. Por ejemplo en “Los Pibes Suicidas” el personaje principal, Martín, surge a partir de la siguiente idea: ¿Que hubiera pasado conmigo si no hubiese tenido la oportunidad de irme a estudiar y me hubiera quedado en ese Tartagal convulsionado? Sin embargo, a ese personaje le agrego un entorno diferente al mío, la madre es una ama de casa y el padre un perforin opresor. Características que no coinciden en nada con mis padres. Por lo tanto ese personaje ya se convierte en otra cosa y poco queda de mí en él. El Porteño, que es otro personaje de la novela, era un tipo que existía de verdad pero que nunca fue mi amigo y ni siquiera lo conocí. Por lo tanto lo que aparece en la novela es una referencia a la imagen que yo me hice sobre él en su momento.

A ser escritor ¿se aprende?
-Cuando fui a mi primer taller juro que sabía muy poco del oficio de narrar pero gracias a talleristas y escritores como Fernando Stefanich, Federico Falco y Luciano Lamberti aprendí a contar historias y a entender al escritor como a un artista. También leyendo autores como Carver o pasándome noches enteras leyendo ensayos en internet, uno va aprendiendo ciertas cosas que ayudan a escribir. Por otra parte existe una especie de sensibilidad del artista, que en el caso del escritor tiene que ver con contar cosas que otros no cuentan y centrarse en detalles que otros no ven. Creo que esa sensibilidad es algo que se adquiere pero no sé cómo. Y es muy importante para que la historia de uno llegue de manera profunda al lector. De lo contrario se corre el riesgo de escribir textos perfectos pero con poca o nula emoción.

¿Cuándo se deja de ser "nueva pluma"?
-No estoy muy seguro pero según algunas revistas literarias y ciertos concursos uno deja de ser un joven escritor después de los 35 años.

¿A dónde pretendes llegar como escritor?
-No pienso mucho en eso. Lo que sí me gustaría es que mis libros circularan y se leyeran mucho, especialmente en el norte del país. Por otro lado hace poco con la gente de Nudista fuimos invitados a Santa Fe a compartir nuestros textos y estuve en Salta y en Tartagal presentando mi novela. Viajar, conocer otros escritores, leer sus obras y que ellos lean la mía, escuchar sus opiniones es algo que me gusta y que me gustaría seguir viviendo a través de la literatura.

sábado, 29 de junio de 2013

Los Pibes Suicidas

Así empieza la novela:

Caminamos por medio de la avenida. A lo lejos aparecen dos puntos amarrillos. Rápidamente se vuelven nítidos. Es un Ford Sierra a una velocidad descomunal. Nos hace cambio de luces, toca bocina, aturde. Bajamos la mirada y seguimos. El auto nos esquiva. Las gomas se queman en el asfalto. Una corriente de aire helado envuelve nuestros cuerpos. Son las cinco de la mañana de un lunes de invierno y desde el viernes nos estamos reventando la cabeza. No podemos parar.”

Si quieren leer el capítulo completo abran el link de abajo. 



https://www.dropbox.com/s/pbjn87wa685o40m/LOS%20PIBES%20SUICIDAS%20-%20FRAGMENTO%20INICIAL.pdf

Y recuerden que están a tiempo de comprar el libro en pre-venta para que les salga más barato.
70 pre-venta
80 en la presentación
90 en las librerías.

ticket pre-venta: http://www.editorialnudista.com.ar/preventa/

viernes, 21 de junio de 2013

Un booktrailer demencial

Marco Oviedo leyó el libro y le pintó hacer este video. Increíble, se los aseguro. Al palo desde el principio hasta el fin. Y lo mejor que a mí modo de ver completa de manera perfecta la novela.
Avisen que les parece

http://vimeo.com/68185139

Los Pibes Suicidas

La tapa del libro. Gracias a Juan Cruz Sánchez Delgado por las fotos e idear esta portada genial.


viernes, 31 de mayo de 2013

Me voy a Santa Fe con mis amigos de Nudista a leer un anticipo de Los Pibes Suicidas.

El mundo puede dividirse en dos grandes grupos:
los que pensaron en suicidarse y los que no.

Federico Leguizamón