jueves, 7 de agosto de 2008

La vida cruel


La profesora de química o biología, no lo recuerdo, que también es madre de dos alumnas, habla con el director. Le cuenta acerca de un chico que está enfermo. El director dice que está al tanto, y que le dijo que se cuidara. No entiendo bien de que alumno hablan. Sigo tomando mate al lado de la cocina que no funciona y me quedo con la duda.

Busco al profesor de Ingles, sé que el también esta al pedo como yo en estos martes eternos. Voy al taller, no lo encuentro, entonces se que está en el comedor charlando con las cocineras.

Saludo a las cocineras, y me siento junto al Profe de Inglés que está mandando mensajes de texto. Charlamos de cualquier cosa hasta que una de las cocineras habla acerca del chico enfermo. Entonces nos paramos y nos acercamos a la barra donde sirven la comida para que una de las cocineras nos cuente que es lo que sabe.
Dicen el nombre del chico, no lo conozco, nunca lo tuve como alumno, y tampoco lo ubico de vista.
El profe cuenta su versión, que es la misma que se contó en sala de profesores.

- Le empezó a doler la panza, y todos pensaron que era apendicitis. Entonces lo llevaron al hospital para operarlo y cuando lo abrieron se dieron cuenta que el apendicitis estaba bien. El chico tenía dos tumores. Pero según lo que escuche se lo descubrieron a tiempo y lo están tratando.
- Si, fue así, pero en estos días le dieron los resultados, dice la cocinera.
- El pibe vino el lunes de la semana pasada, y el director me dijo que se le descubrieron a tiempo.
- Es lo que creían, pero en estos días lo médicos le dijeron a los padres que lo lleven a la casa, que no lo manden más a la escuela que ya no hay nada que hacer. Los últimos estudios le dieron que el tumor ya estaba todo desparramado.

No lo puedo creer. Las cocineras cuentan que los vieron el fin de semana en la procesión de la virgen muy desmejorado.
También cuentan que el sueño del pibe era tener una moto, y que el padre le dijo que prefería que se muriera de lo que sea y no tirado en la ruta como le pasa a tantos. Crueldades de la vida.

Antes de irme pregunto si el chico sabe.
No sabe nada, me dicen.

5 comentarios:

Rodrigo dijo...

Guaaaa! A veces la vida tiene cosas que no llegamos a entender. Enfermedades que no discriminan por raza, nacionalidad ni clase social.

mariaeme dijo...

está bueno tu blog!
saludos de una "vieja de lengua", jajajaja

Anónimo dijo...

que cruel que es la vida a veces,
es muy triste la historia, y a veces nos qiejamos por nada.

muy bueno el blog

Gabriel

El Profesor dijo...

Rodri, así es che, hay muchas cosas que escapan de nosotros,
realmente es muy triste, la semana pasada el chico volvio a la escuela y muhos padres fueron a verlo, y conversaron afuera del aula.
no lo conocia al pibe asi que me lo mostraron, esta flaco, pero parece alegre que todos esten preguntando e interesandose por él,

El Profesor dijo...

hola mariaeme
gracias por el cumplido,
creo que sos la primera desconocida que visita el blog,

espero que sigas visitandolo,
no actualizo tan seguido, pero voy a intetar ponerme las pilas

besos