sábado, 16 de agosto de 2008

Otro banco vacio


M dejó la escuela, es lo que me cuentan sus amigas.

En la sala de profesores escucho que una colega le pregunta a la celadora si M ( a la cual se refiere como la nenita del fondo porque no se acuerda del nombre) dejó la escuela y se siente culpable.

- Le puse diez amonestaciones por salir del curso sin permiso, dice.
- No te hagas drama, esa nena dejó porque se quedó libres por faltas. Ese mismo día a mi también se me escapó. No trajo el retiro firmado y le dije que no se podía ir pero lo mismo se fue. Agarré el auto y la encontré en la plaza. Subí ya, le dije y la metí al auto. No podía permitir que se escape, cuenta la celadora.

Hablo con sus amigas. Me dicen que dejó porque no le gustaba el curso. Pienso que es una lástima. M es inteligente, además muy despierta. Personalmente me cae bastante bien.
Como tutor de los chicos de segundo año pienso que debo hacer algo. Pido el teléfono de la casa de M. Me pasan un número de celular, vive sola con la madre me cuentan.

Llamo.

- ¿Hablo con la madre M?, pregunto.
- Si, ella habla, de parte de quién.
- Soy el Profesor de Lengua. Le hablaba para preguntarle porque M no está viniendo a la escuela.
- Eh… ella se quedo libre por faltas y yo le pregunté si quería que la reincorpore, y me dijo que no.
- Mire señora, es una lástima que M deje la escuela. Es una chica muy inteligente y me parece que apañarle que deje de estudiar no es una buena idea. Si ella se siente mal en el curso o tiene problemas con la escuela lo mejor sería que vengan a hablar, pero que no deje la escuela. Señora…Señora…Señora…

Marco de nuevo y directamente me atiende la casilla de mensajes. Pruebo más tarde y me pasa lo mismo.
Voy a hablar con el Director y le cuento la situación. Y si… es algo muy habitual en la escuela que lo padres lo saquen de la escuela a los chicos, me dice y sigue tomando mate.
Otra alumna que se va y a nadie le importa. Para muchos es un problema menos. Yo pienso que es una lástima.

M, donde quieras que estés, volvé. Tu lugar, como el de todos los chicos y adolescentes, es la escuela, no la calle.

1 comentario:

Rodrigo dijo...

Mucho peor que un chico que no quiere ir al colegio, es un padre que lo apañe en su decisión de no hacerlo. Si es por faltas, siempre hay una manera de reincorporarse. Y que una nena simplemente no quiera ir (o volver)no es suficiente para aceptarlo. Son los padres los que deben decidir...obligar que terminen la secundaria (por lo menos).
Seguramente las aspiraciones de esos padres no son demasiadas para con sus hijos, es una verdadera lastima.
Vale aclarar que hablo obviamente de un caso en el que no haya ningun otro motivo más que el tema de las faltas u otra cosa menor.
Saludos.Buen Post!!