jueves, 12 de junio de 2008

Descontrol, parte dos

-De pie, digo.
-De pie!, grito.
- De pie, grito de nuevo.
Los chicos me hacen caso. Sinceramente no se que hacer, recuerdo los consejos de la Vicedirectora: "a este curso no hay que dejarle pasar nada", entonces grito como nunca antes lo había echo en mis meses de docencia.

- No se hagan los vivos, cuando toca el timbre todos me tienen que esperar adentro, o acaso yo les robo su tiempo cuando toca el timbre para el recreo. Que sea la últma vez.
- La profe de Bilogia nos hizo quedar en el recreo, dice con esa voz de niño bueno A.
- Pero conmigo no!, buenos días, tomen asiento.

Los chicos se sientan, pero me doy cuenta que los gritos no funcionan. Los separo en grupo para terminen de hacer un práctico. Pero es lo que menos hacen.
Un grupo de chicas se rie, vuelve el descontrol, me digo. Aunque a mi me gusta el descontrol, me da la sensanción que los chicos se sienten más libre, pero lamentablemente, la escuela, los directivos, los profesores y hasta los mismo alumnos te exigen orden. Así que empiezo de uno a llamarle la atención.
S, que ya volvió lo hablo.
- En que quedamos la otra vez, le digo.
no me responde.
- Te agarraste a las patadas con una compañera, y me prometiste que si no decia nada en dirección te ibas a portar bien. No dije nada en dirrección, yo cumpli ahora te toca cumplir a vos, le digo.
- Bueno Profe, me dice y se queda callado.

Algunos chicos trabajan, otros conversan y otras gritan.

Las que gritan son un grupo de cuatro chicas que dedican su tiempo a charlar entre ellas y escribir cartas para M, un rubio que se sienta al último.
Para que trabajen le saco uno de los papeles, lo estoy por tirar, pero mi curiosidad me vence y lo leo, frente a todos, dice: M que lindo que sos, si queres te hago todo lo que quieras y te re cojo.
Las chicas gritan, M se levanta y me muestra otro papel, todo se vuelve más caotico. Trato de calmar la situación, haciendome el toto y diciendole a las chicas que trabajen, pero A, el mismo que hablo al principio está a los golpes con O. Los separo, estamos jugando me dicen. Pero apenas se sientan, escucho los gritos de J. No sabe hablar de otra forma.
- Che otaria, te voy a matar, le dice a una compañera.
- Habla bien, le digo.
- Yo hablo así.
- Aca vas a hablar bien, digo ya caliente.

Otra vez A esta a los manotazos con otro compañero. Voy para atrás a separarlo de vuelta y las cuatro chicas cuelven a gritar. Otra vez escucho los insutos de J. No se para que lado ir.
Al fin todos se sientan. Pero la tranquilidad dura poco. A, M, F, se rien de las cuatro chicas porque a una se le ve la bombacha, A grita se te ve la tanga, los pibes estan totalmente descontrolados, y tienen apenas 13 años.
- Profe Grite, me dice M, que se acomoda los lentes y sigue trabajando.

Pregunto la hora, todavía falta un montón y hoy tengo tres horas seguidas con este curso.

2 comentarios:

mara dijo...

Muy bueno el cuento, atrapante desde el pricipio al fin, publica otros cuentos pronto, y respecto de los alumnos te diria que no dejes de tenerles paciencia, pensa que les toco una epoca dificil de vivir tanto familiar como social y economicamente y que no dejes de aprender de ellos como lo hiciste hasta ahora.

Rodrigo dijo...

Fabio, te sumo a los blogs que visito diariamente. Deberias probar con Wordpress..esta mejor que blogger. Un abrazo y a seguir en la lucha