martes, 24 de junio de 2008

Lágrimas, primera parte


Falta una semana para que comiencen las vacaciones de invierno. Hay que cerrar promedios, evaluar, aprobar y desaprobar.

Hoy, me levanté a las cinco y media de la mañana. Con frío me cambié y con mucho sueño salí hacia la Terminal. En las calles no había nadie, solo un taxi que me hizo señas de luces para ver si lo tomaba. Con la cabeza dije que no. Puse la radio en el celular y caminé.

El colectivo tardó en llegar. Lo esperé adentro para cubrirme del viento helado.
Dormí todo el viaje. El Director que había subido una parada más adelante me tocó el hombro para que me levantara. Medio dormido bajé del colectivo. La escuela todavía estaba cerrada y totalmente a oscuras. Los chicos esperaban amontonados cerca del portón. El directos sacó la llave y abrió el portón y después la sala de profesores. Entramo junto a la Profe de Psicología, que sin haber cruzado una palabra con ella me parece que antes de ser profesora y psicóloga fue modelo o reina provincial de la primavera por lo menos. Es demasiado linda, tan linda que uno, ni la mira porque sabe que no hay posibilidades.
El timbre suena, es hora de cerrar promedios

4 comentarios:

Rodrigo dijo...

ya, ya , ya necesitamos fotos de esa profesora.Aunque sea una grupal con el celu...sería demasiado obvio una a ella sola. Vamoooosss.
Rodrigo

Anónimo dijo...

Me encantó todo lo que leí. Me siento identificada con mi experiencia docente, me pasaban cosas muy parecidas y la desesperación era la misma. Por fin un poco de honestidad entre tanto triunfalismo docente, jajajaj. Ya me sentía mal en el Trayecto, con las historias cuasi idílicas de nuestros compañeros, jajaja. L

El Profesor dijo...

Rodri gracias por tus comentarios. Pero no da para sacrle una foto, pero seguro que si le pregunto el nombre y la googleamos y aparece una foto de ella con la corona de reina o en una publicidad.

Un abrazo

El Profesor dijo...

L: sos laura o luciana.
Es cierto, es duro decir la verdad, pasa en todos lados. Los profe no quieren acpetar que muchas veces las cosas se nos van de la mano. Te cuento: cuando comence en la docencia, le pedia consejos a todos los profes; y ellos ponias postura de superados y me la daban. Pero una vez le pedi a uno de estos profe entrar a cver su clase para ver como se manejaba en el grupo y me corto el rostro de una.

Gracias por el comentario y espero que sigas entrando.

un abrazo